domingo, 11 de enero de 2026

Felicidades

Sólo quedan reminiscencias de aquellos años horribles, mas ya no es mi normalidad. Las personas no exageran al decir que ponerte de pie teniendo depresión es un gran logro. Tantos años 'perdidos', llorados y olvidados en mi habitación sólo mirando a través de la ventana los atardeceres, las noches, como una rosa en su florero. Esperando ser olvidada por la gente que amé, que me amó. Aprender a dejar, a seguir, a olvidar...

Nos han vendido la creencia de ser 'alguien' en la vida a costa de perdernos a nosotros mismos. Un día sonreí al sentirme en paz con la idea de partir al Valinor cuando llegue la hora, porque, aunque no cambié al mundo, sí cambié algunos mundos. Los rostros conocidos, las personas que encontré en el camino: estoy segura de que entré en sus vidas en el momento adecuado, de que cambié su perspectiva y ellas cambiaron la mía; me acompañaron con un farol en mano para sortear mi propia oscuridad.

A diez años de no cumplir la promesa de acabar con mi vida, sigo aquí, escribiendo, ya no en mi madriguera, sino exponiéndome al público, por si mis letras alcanzan a alguien sumergido en sus propias tinieblas y que si tú no lo entiendes, tampoco importa: nunca más agacharé la cabeza ni me avergonzaré de lo que soy, de lo que fui ni de lo que seré.

Al final, la tormenta amainó. Sigo aquí sabiendo que quizá en el futuro vuelva a llover. Supongo que así es la vida; supongo que ya lo he aceptado. Y si mañana me traicionaran los pensamientos y decidiera no seguir, sepan esto: sí, fui feliz. Realmente lo fui, cuando creí que nunca en esta vida lo sería.

Y eso vale más que cualquier desgracia que haya pasado en mi vida. 


- R.A.-

domingo, 4 de enero de 2026

Inevitable y fortuito

Mirar a otro y encontrarse.

La primera vez que te vi sobre el escenario -yo camuflado dentro de la multitud que tanto detesto -no lo predije, ni siquiera creí en una posibilidad remota en la que tú te fijarías en mí. En cuanto sentí el flechazo, supe que no importaba qué tan vergonzoso me resultara, haría lo posible para entrar en tu vida. Y henos aquí, más de dieciséis años después. Es verdad que un par de años después de comenzar a hablar por MySpace, me di por vencido. むりだ, pensé y enterré mis sentimientos donde ni tú ni yo pudiéramos encontrarlos. Me bastaba tu amistad; los días de juego, tus llamadas nocturnas, tus deseos cada fin de año. 

Entre más platicamos hoy en día, más evidente resulta que nuestra vida hubiese sido distinta si tan sólo alguno de los dos hubiese sido honesto con sus sentimientos. He de confesar que creí encontrar en mi primer amor una mirada similar a la tuya. Al final lo elegí a él porque me recordaba a ti, lo cuál resulta triste. Sin embargo no me arrepiento de mi camino porque hoy en día, que mi autoestima no está destrozada y que tengo metas claras en mi vida, puedo compartirlas contigo. Era necesario todo ese dolor, ¿no crees? Y es que al verte en persona después de todo este tiempo, se sintió como si fueras el mismo chico de aquella tarde tocando un cover de Annotations of an Autopsy. Te ves igual a como te recuerdo, pero bien sé que ni tú ni yo somos aquellos adolescentes. Dicen que cuando te gusta alguien evades mirarlo directamente, pero me pasa lo contrario: te miro fijamente porque quiero guardar cada uno de tus gestos en mi memoria. 

Siendo ambos similares, debes saber que no puedo prometer nada, General, porque no sería honesto. Lo que sí puedo asegurar es que no quiero salir de tu vida. ¿Tú te quedarás? Haré lo mejor que pueda para lograr mi meta y poder compartirla contigo si es posible.

Mirar a otro y encontrarse a sí mismo ya no me suena lejano ni forzado, gracias a ti.

-R.A. -

sábado, 3 de mayo de 2025

das Ende

Nunca me llené del todo, siempre hubo un vacío tragándome poco a poco, día a día. "¿Cómo pudiste perdonar a alguien que nos hirió?", Yohan me reprochó. El temor a la arena movediza. Todo continuó por venganza y terminó justo como lo imaginé. Tanto cansancio para nada porque nada fuimos y nada seremos. Esta herida abierta en mi pecho no hace más que respirar a través de mi carne y mis intentos furtivos por escapar.  No es que no me baste tu amor, madre. Deja de llorar. Es porque siento que mi amor nunca alcanza a nadie, ni a ti. 

¿De qué sirve entregar mi carne al delirio si nada siento? Sólo el desprecio y la envidia por la gente que disfruta del acto sin amor hacia el que yace a un lado después de la explosión. No me dejas pensar. Por más que te vacíes en mí, no me vas a llenar.

Lo más doloroso siempre es decepcionar a las personas que aman de una manera tan pura que sólo exhibe nuestra fealdad. Me has perdonado, pero ¿en cuánto tiempo dejará de dolerte? ¿Cuando ya no duela seguiremos de pie?
Me muevo en un laberinto terrible, no me sé ubicar, déjame descansar al menos una vez más. No miento al decir que ya no me duelen los reproches de las personas que amo. No me abraces, no lo merezco. ¿Por qué te molestas en abrazar a alguien tan pérfido como yo? No son lágrimas lo que ves, es sudor.

Nadie me cree ni me creerá, pero si sintieran el terror dentro de mí y escucharan los ecos de aquellas palabras, entenderían mi rechazo. No le deseo a nadie ver cómo todo su amor es asesinado en una sola tarde. Si tan sólo me hubiese preguntado aquel día qué sentí yo al besarle, todo se habría terminado sin siquiera empezar.

Un corazón acelerado por una mentira pequeña."Ya sabías lo que iba a pasar". Quisiera poder mentir con tanta naturalidad, con tanta confianza, pero entonces sería tan desagradable como todos aquellos que odio. Sólo sé callar. Jamás te voy a perdonar. Aunque me olvides y en otra vida, nunca te voy a perdonar. Arruiné mi vida, pero aún tengo vida. Déjame pensar una vez más y amar a las personas que velan por mí. El vacío puede volverse a llenar. Si alguna vez pones a otra persona para mí, déjame amarle como amé a mi primer amor; sin miedo ni desconfianza, sin dolor.

-R.A.

lunes, 21 de noviembre de 2022

Tuve que entrar a la ducha para llorar, se sentía bien el agua tibia en mi rostro, en mi cuerpo entero, abrazándome. ¿Qué se hace cuando no se hallan los brazos deseados para recostar tu cabeza en su pecho? Buscar consuelo en la lluvia, en el viento, en el silencio. ¿Cómo acallar mis pensamientos suicidas? Se puede vivir con ese estruendo en la mente, pero ¿a qué costo? Es hora de ponerle orden a mi vida, es ahora o nunca, es hoy, pero no mañana. La persona que más me tolera en el mundo no ve, no quiero que me vea, no quiero que me escuche, quiero que se centre en su vida, en su carrera. Cuando lo miro pienso en cómo ha cambiado desde que lo conocí, no siento sino orgullo. Tal vez su momento ha llegado, debe de irse, que se vaya, que me olvide.

Aún recuerdo cuando tomé mi decisión aquel año: esperar. Me encerré en una jaula de oro a esperarlo, dejé lo que me conectaba al mundo, escribir. Olvidé mis pocas metas y sueños aunque nadie me lo pidió y finalemnete me olvidé de mi misma. Al final sólo buscaba una persona que me diera tranquilidad y paz porque odio el caos porque soy muy caótica porque he tenido muchos lazos caóticos. Es agradable saber que en el mundo existen personas tranquilas y leales. Deseo que mis sobrinos conozcan esa felicidad tranquila algún día y quienquiera que los observe se alegre por ellos. 

Tal vez nunca sienta lo que es un hogar de nuevo; llegar, oler el aroma de alguien a quien ame, preparar la comida si es mi turno y esperar a sentarme con esa persona para cenar para que escuche mi día para escuchar su día... es algo muy estúpido, es un sueño muy simple, es sólo reflejo de mi pasado o del dentista que al final engañó a su esposa... es momento de sangrar y dejar ese sueño atrás, en el limbo.


El mundo es horrible y la gente lo es aún más. 

miércoles, 17 de agosto de 2022

Llueve

No siento que pueda. Nunca me he sentido capaz de vivir por mí misma lo cual es un gran problema. Hay días que agradezco y otros en los que maldigo a la persona que no me dejó morir. Siempre he dicho que la tercera es la vencida, pero honestamente ya van más de tres veces y sigo aquí. ¿Cómo le hace la gente para aferrarse la vida? ¿Para qué querer vivir? ¿Para ver sonreír a las personas que amas? ¿Para comprar cosas? ¿Para visitar lugares que no sabías que existían? Lo sé, pero ¿por qué mis deseos de muerte siempre se sobreponen y los superan?


Los días pasan frente a mí desde el 2016 y no los puedo palpar. No los puedo sentir, no los puedo disfrutar. Todo está ahí, todos están ahí, ¿dónde estoy yo? ¿Dónde quedó V? ¿Por qué la abandoné a su suerte? ¿Algún día la volveré a ver? Tal vez siga acostada en el hospital, esperando a sus papás.

Ha sido difícil aunque a simple vista no se perciba. Acallar las voces internas no es fácil, levantarte cada día con abucheos y reclamos es una mierda, pero no los puedo culpar porque si yo estuviese dentro, viéndonos haría lo mismo. Tal vez si pudiera regresar el tiempo... no se puede regresar el tiempo. Tolkien a través de Frodo pudo describir lo que yo no pude transmitir en mi libro:

"How do you go on, when in your heart you begin to understand... there is no going back? There are some things that time cannot mend. Some hurts that go too deep."

Es porque soy inútil y porque la única tarea que tenía la dejé de lado. Pérdoname, Iori. Tal vez no debiste confiar en mí. Tal vez tu historia muera conmigo y sea olvidada. Lo lamento mucho. He tenido tiempo, pero soy incapaz de escribir. Soy idiota.

No veo a la muerte como algo malo. La gente se aferra a sus recuerdos, es eso. Nada me haría más feliz que ser sólo un recuerdo, una persona a la que anhelas ver, pero nunca más la encontrarás en este mundo, como Yohan, aunque probablemente perdería mi conciencia como para saberlo. Lamento que la muerte sea una onda que afecta a otras. No puedo hacerle esto a mi madre. Tal vez sólo sea mi destino vivir sin sentir la vida, vivir sin sentir de verdad, vivir sin volver a amar, sonreír para convencerme de que todo está bien y que mañana volverá a amanecer, aunque sepa que aún con el amanecer mis ganas de vivir no renacerán. 

domingo, 10 de octubre de 2021

Nota 10/10/21

No le encuentro sentido a nada. Dormir parece el mejor antídoto a la realidad. No me equivocaba en aquellos años al pensar en el futuro que me alcanzó, que me aplastó. Estoy cansada, aunque no haga nada, aunque mi vida no tenga sentido. Cuando no juego, pienso en todos los fines posibles. Odio mi cobardía casi tanto como me odio a mí misma. Ojalá pudiera terminar con mi vida así como terminé con todos los lazos que me ataban al mundo. Mi vida es un total fracaso.


Siendo mi cobardía más grande que mis deseos de matarme, sólo me queda esperar a que me mate alguna enfermedad. Ojalá se pudiera morir uno de este vacío que nunca se llena. Esta soledad que carcome los huesos, la mente, la vida. Me siento muy sola.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Llanto en una mañana más en la que no he muerto

 Esta forma de matarme me está volviendo loca. Anoche platicaba con un amigo en un grupo de Xbox sobre el vértigo. Le conté que me gusta lanzarme desde edificios altos para sentir cosquillas en el estómago, es como subirse a un columpio y tratar de dar la vuelta. Le pregunté si creía que así se sentiría en la vida real. No sabe. Yo tampoco sé, pero supongo que sí. Pienso en las veces que miraba desde la azotea hacia el techo de los vecinos, pienso en aquella vez que me senté al borde de nuestra azotea, balanceaba mis piernas y miraba a los muchachos del patio vecino jugar. '¿Cuánto tardarán en encontrarme?' pensaba. Mi madre subió, me llamó para comer. Desde aquel día pusieron candado en la reja para que nunca más volviera a balancear mis piernas al borde del tejado. Ya recuerdo. Parece que ha pasado una vida. Sólo han pasado trece o catorce años. Tanto tiempo gastado. Trece o catorce años... 


Hoy pensé de nuevo en los RMSH, en Nery y en Néstor en concreto. Me dio coraje lo que hicieron conmigo, me da asco. Ojalá uno pudiera escapar de los recuerdos. Ojalá ya no doliera. Mi vida es una carrera de fracasos, siempre tropezando. Siempre la misma mierda.

Mis lágrimas ya no me queman las mejillas. Necesito una habitación propia, todo mi talento se ha esfumado... necesito llorar como antes no a escondidas como hoy, intentando no resoplar y sonarme la nariz lo más bajo posible. Esta jaula es cómoda, pero aunque no sangre me estoy muriendo. Hay tantas formas de morir...

Y a veces lo miro y pienso '¿qué tal si cuando me esté muriendo ya no me quiero morir?' Como esta última vez que me dolía el estómago y el colon.

Quiero morir antes que mi hermano y mi padre; antes que mi madre y mis sobrinos; antes que el tío Fili y Gabriel. Antes que todos. Pero, a excepción de mis sobrinos y Gabriel, todos están más enfermos que yo lo cual me deja en desventaja.

Como soy incapaz de salir al mundo e intentar ser un adulto me quedo aquí en mi jaula bien conocida y bien cómoda en lo que pienso la mejor forma de salir con estilo y sin vida. Pero por favor que no pasen trece o catorce años.

-R.A.